¡Hola, amantes del diseño! Si hay algo que recuerdo con una sonrisa, pero también con algo de sudor frío, son mis primeros días de prácticas en el apasionante mundo del interiorismo.
Esa emoción de ver tus ideas cobrar vida, de tocar materiales, de sentir el pulso de una obra… ¡es algo incomparable y verdaderamente mágico! Pero, ¡ojo!, también es un terreno lleno de sorpresas y donde cada pequeño detalle cuenta para evitar un disgusto.
Recuerdo una vez que casi meto la pata con un plano vital por no revisar bien las cotas directamente en el sitio; ¡un despiste que pudo costar caro y que aún me hace pensar!
Con la cantidad de proyectos innovadores que vemos hoy, desde espacios sostenibles hasta diseños hipertecnológicos con soluciones domóticas, las prácticas son más que nunca tu trampolín al futuro profesional, pero también tu primera gran lección de responsabilidad y astucia.
No solo se trata de creatividad desbordante, sino de seguridad, de entender los protocolos y, sobre todo, de aprender a observar el entorno real más allá de la pantalla del ordenador.
Porque sí, aunque los programas 3D son increíbles y nos facilitan mucho la vida, el barro, el polvo y el ajetreo de una obra tienen su propia sabiduría, sus códigos y sus peligros si no estamos atentos.
Hoy quiero compartirles esos secretillos y precauciones que a mí me hubiera encantado saber antes de poner un pie en mi primera obra, para que sus prácticas sean un éxito rotundo, enriquecedor y, lo más importante, seguras.
¡Vamos a descubrirlo con detalle!
La seguridad, ¡siempre lo primero en el taller y en la obra!

Mira, cuando uno llega por primera vez a una obra o a un taller, la emoción es tan grande que a veces se nos olvida lo esencial: ¡la seguridad! Recuerdo mi primer día, estaba tan fascinada con todo lo que veía que casi me llevo un golpe con una viga que estaba justo a la altura de mi cabeza por no mirar bien. Desde ese día, me quedó claro que el casco y las botas de seguridad no son un adorno, ¡son tus mejores amigos! Es fundamental que, antes de pisar cualquier espacio de trabajo, preguntes sobre las normas de seguridad. Qué áreas están restringidas, dónde están las salidas de emergencia, cómo se manejan los materiales pesados… todo. Y si ves a alguien haciendo algo que te parece peligroso, no te quedes callado. Mejor preguntar o avisar que lamentar. En muchos países de habla hispana, como España o México, las regulaciones sobre seguridad laboral son bastante estrictas y es nuestra responsabilidad como futuros profesionales conocerlas y respetarlas. Piensa que cada herramienta, cada máquina, tiene su propio lenguaje y sus propios riesgos. No te avergüences de pedir que te expliquen cómo funciona algo si no lo tienes claro, o cómo se debe levantar un peso correctamente para no lesionarte la espalda. La obra es un lugar dinámico y lleno de vida, pero esa misma energía puede ser traicionera si no vas con los cinco sentidos puestos. Además, ¡ojo con los cables, las superficies resbaladizas y las zonas con andamios! Un tropiezo tonto puede convertirse en una baja importante y frenar tu aprendizaje. Mi consejo es siempre observar a los más experimentados y aprender de ellos cómo se mueven y qué precauciones toman.
Conoce el Protocolo de Emergencias como la palma de tu mano
- Antes de empezar, ¡pregunta dónde está el botiquín! También es vital saber quién es el responsable de seguridad en la obra y cómo contactar con él ante cualquier incidente.
- Familiarízate con las rutas de evacuación y los puntos de encuentro en caso de incendio o cualquier otra emergencia. Nunca subestimes la importancia de saber reaccionar rápidamente.
- Si ves que algún equipo de protección personal (EPP) está dañado o ausente, ¡avisa de inmediato! Tu vida y la de tus compañeros pueden depender de ello.
Uso Correcto del Equipo de Protección Personal (EPP)
- El casco no es solo para grandes golpes, te protege de objetos que caen. Asegúrate de que ajuste bien y que no te moleste la visión.
- Las botas de seguridad con puntera reforzada son indispensables. Me ha pasado de ver caer una herramienta pesada y agradecer que llevaba las botas adecuadas.
- Guantes, gafas de seguridad, protectores auditivos… cada pieza tiene su función. Úsalos siempre que la actividad lo requiera y no dudes en pedir unos nuevos si los tuyos están deteriorados.
Dominando los planos: ¡no te fíes solo del ordenador!
Ay, los planos… Recuerdo cuando salí de la universidad creyendo que lo sabía todo sobre AutoCAD y Revit. Pensaba que con un buen render 3D tenía el trabajo hecho. ¡Qué ingenuo! En cuanto pisé mi primera obra, me di cuenta de que el papel o la pantalla son solo una parte de la ecuación. Los planos son fundamentales, sí, pero la realidad en el sitio es otra historia. Una vez, estaba revisando las medidas para una cocina y me di cuenta de que un pilar estructural no estaba exactamente donde decía el plano; ¡un pequeño error que podría haber echado por tierra todo el diseño del mobiliario! Por eso, siempre insisto: hay que ir con el metro en mano y contrastar cada cota, cada altura, cada ángulo. A veces, las condiciones del terreno, los errores de medición previos o incluso cambios de última hora que no se han documentado bien, pueden generar discrepancias. Aprender a interpretar los planos no solo implica entender los símbolos y las escalas, sino también desarrollar esa visión espacial para anticipar problemas. No te quedes solo con la versión “bonita” del software; la maestría está en saber cómo esa representación virtual se traduce en el mundo físico y cómo se adapta a sus imperfecciones. La obra es un ente vivo que se va construyendo y modificando, y tu capacidad para leer y verificar los planos en ese contexto real es lo que te diferenciará como un profesional resolutivo.
La importancia de las mediciones in situ
- Nunca confíes ciegamente en los planos preexistentes. Las obras evolucionan y las condiciones cambian. Siempre verifica las cotas y alturas con un flexómetro o medidor láser.
- Presta especial atención a la ubicación de tomas de corriente, desagües, puntos de luz y cualquier elemento fijo. Un centímetro de error puede suponer un problema enorme con el mobiliario a medida.
- Lleva un cuaderno y un lápiz para anotar cualquier discrepancia o modificación que encuentres. Las fotos también son tus aliadas para documentar la realidad del espacio.
Entender las tolerancias y las imperfecciones
- En la construcción, no todo es perfecto. Existen tolerancias, es decir, pequeñas variaciones aceptables en las medidas. Aprende a identificarlas y a trabajar con ellas.
- Los materiales tienen su propia “vida” y se comportan de formas distintas. No es lo mismo el hormigón, la madera o el yeso. Considera cómo estas imperfecciones pueden afectar tu diseño.
- Desarrolla el “ojo crítico”. No es solo ver el problema, es entender por qué sucede y cómo se puede solucionar con el menor impacto posible en el diseño y el presupuesto.
El arte de la comunicación efectiva: ¡hablar y escuchar bien es clave!
Si hay algo que aprendí a fuego lento en mis prácticas, es que la comunicación es la columna vertebral de cualquier proyecto. ¡Y no solo me refiero a hablar bonito! Se trata de saber escuchar, de entender las necesidades, las preocupaciones y hasta los silencios. En una obra, conviven un montón de profesionales: el jefe de obra, los albañiles, los electricistas, los fontaneros, los carpinteros… cada uno con su argot, su ritmo y su forma de ver las cosas. Recuerdo una vez que intenté explicar una modificación en un tabique y lo hice de una forma tan técnica que el oficial de albañil me miró con cara de “habla en cristiano, por favor”. Me di cuenta de que no solo tienes que saber qué decir, sino cómo decirlo y a quién. Hay que adaptar el lenguaje, ser claro, conciso y, sobre todo, empático. Las dudas deben resolverse al momento, y si no sabes algo, ¡pregunta! Es mejor parecer “novato” preguntando que cometer un error por no hacerlo. Una buena comunicación evita malentendidos, retrabajos costosos y, lo más importante, ¡un ambiente de trabajo mucho más fluido y agradable! Piensa que cada persona tiene una perspectiva diferente y que tu rol como interiorista es integrar todas esas voces para que el proyecto avance en la misma dirección. Además, es una excelente oportunidad para aprender de todos ellos; cada gremio tiene un saber que te enriquecerá muchísimo como profesional.
Escucha activa y asertividad: tus mejores herramientas
- Presta atención a lo que te dicen, no solo a las palabras, sino al tono y al lenguaje corporal. A veces, lo que no se dice es tan importante como lo que sí.
- Cuando hables, sé directo y claro. Evita la jerga innecesaria y asegúrate de que tu mensaje sea comprendido por todos. Confirma que te han entendido.
- No tengas miedo de expresar tus ideas o tus dudas, pero hazlo con respeto y argumentando tus puntos de vista. La asertividad te ayudará a posicionarte y a ganarte el respeto del equipo.
Documentar cada conversación importante
- Siempre que haya un acuerdo verbal importante o una modificación, anótalo. Si es posible, envíalo por correo electrónico o mensaje de texto para que quede constancia.
- Las minutas de reunión son tus grandes aliadas. Recoge los puntos clave, las decisiones tomadas y los responsables de cada tarea.
- A veces, una foto con una nota en tu móvil puede ser la mejor manera de registrar una conversación o una decisión sobre un detalle en la obra.
Explorando materiales y proveedores: ¡tocar, sentir y preguntar!
Uf, los materiales… ¡Aquí es donde la teoría del aula cobra vida de verdad! Cuando estás en prácticas, tienes la oportunidad de tocar, oler y sentir los materiales con los que has estado soñando en tus diseños. Pero no solo eso, también te enfrentas a la cruda realidad de la disponibilidad, los precios y los tiempos de entrega. Recuerdo un proyecto donde la clienta quería un tipo de azulejo muy específico que habíamos visto en una revista de diseño. Me pasé días buscando proveedores, haciendo llamadas, comparando calidades y precios. Aprendí que no basta con que un material sea bonito; tiene que ser adecuado para el uso, resistente, cumplir con las normativas y, por supuesto, ajustarse al presupuesto y a los plazos. Es el momento perfecto para visitar almacenes de construcción, showrooms de diseño, ferreterías grandes y pequeñas. No tengas reparo en preguntar a los distribuidores, a los fabricantes y, sobre todo, a los artesanos que trabajan con ellos. Ellos son una fuente inagotable de conocimiento práctico sobre cómo se comportan los materiales, sus ventajas, sus desventajas y sus particularidades. Es el momento de ampliar tu libreta de contactos con esos proveedores de confianza que te salvarán la vida en futuros proyectos. Además, es crucial entender las diferencias de calidades entre marcas, los plazos de fabricación, las cantidades mínimas de pedido y las políticas de devolución. Todo esto, aunque parezca aburrido, es lo que te dará la experticia para tomar decisiones realmente informadas y que tus diseños no se queden solo en un bonito render.
La cadena de suministro: desde el origen hasta la obra
- Aprende cómo funciona la logística de los materiales: desde dónde se fabrican, cómo se transportan y cómo se almacenan en la obra. Cada etapa puede influir en el resultado final.
- Identifica a los proveedores clave para cada tipo de material: maderas, cerámicas, textiles, luminarias, etc. Y no te quedes con el primero; compara siempre.
- Entiende los plazos de entrega. Un retraso en un material crucial puede paralizar toda una obra y generar costes adicionales.
El valor de la ficha técnica y las normativas
- Cada material importante viene con una ficha técnica. Léela. Te dará información sobre sus características, su rendimiento y sus aplicaciones recomendadas.
- Conoce las normativas locales e internacionales que aplican a los materiales. Por ejemplo, en España, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establece requisitos muy claros para muchos elementos.
- Pregunta sobre la sostenibilidad de los materiales: ¿son reciclados, reciclables, de origen local, con bajo impacto ambiental? Esto es cada vez más valorado por los clientes.
| Aspecto | Descripción Breve | Impacto en el Proyecto |
|---|---|---|
| Calidad del Material | Durabilidad, resistencia, estética y acabado. | Define la vida útil y la apariencia final del diseño. |
| Precio Unitario | Coste por metro cuadrado, pieza o volumen. | Afecta directamente el presupuesto total del cliente. |
| Plazo de Entrega | Tiempo estimado desde el pedido hasta la recepción en obra. | Fundamental para la planificación y el cumplimiento de fechas. |
| Disponibilidad | Si el material está en stock o requiere fabricación especial. | Puede generar retrasos o la necesidad de buscar alternativas. |
| Servicio Postventa | Garantías, soporte técnico, política de devoluciones. | Importante para resolver incidencias o problemas futuros. |
Resolución de imprevistos: ¡tu ingenio a prueba de fuego!

Créeme, por muy bien que lo planifiques todo, en una obra siempre, ¡siempre!, surgirá algún imprevisto. Y ahí es donde tu capacidad de reacción y tu ingenio salen a relucir. Recuerdo una vez que un proveedor se equivocó y envió unos azulejos de un tono ligeramente diferente al que habíamos pedido. ¡Un verdadero drama! La clienta estaba de viaje, no teníamos tiempo para un nuevo pedido y la obra no podía pararse. Con la supervisión de mi jefe, tuvimos que pensar rápidamente en cómo integrar esos azulejos, quizás usándolos en un detalle o en una zona menos visible, o incluso planteando un cambio de diseño para el baño que lo convirtiera en una ventaja. Fue un momento de tensión, pero también de aprendizaje brutal. Entendí que el diseño no es solo crear cosas bonitas, sino también solucionar problemas de manera creativa y eficiente. No te asustes cuando las cosas no salgan como esperabas; eso es parte del proceso de construcción. Lo importante es no entrar en pánico, mantener la calma y empezar a buscar soluciones. A veces, la mejor solución viene de la persona menos esperada, por eso es tan importante la comunicación con todo el equipo. Los imprevistos te enseñan a ser más flexible, a pensar fuera de la caja y a desarrollar esa resiliencia tan necesaria en nuestra profesión. Cada problema que resuelvas, por pequeño que sea, será una lección que te hará crecer.
Desarrolla tu pensamiento lateral y crítico
- Cuando surja un problema, tómate un momento para analizarlo. ¿Cuál es la causa raíz? ¿Qué opciones tengo? No te precipites a la primera solución.
- A veces, la solución no es la más obvia. Pregúntate: “¿Y si lo hacemos de otra manera?” o “¿Qué pasaría si cambiamos esto?”.
- Consulta con tus compañeros y con los profesionales de la obra. Su experiencia es invaluable para encontrar soluciones prácticas y efectivas.
Gestiona la frustración y aprende de cada error
- Es normal sentirse frustrado cuando las cosas no salen bien. Date permiso para sentirlo, pero luego sacúdete y concéntrate en la solución.
- Cada error es una oportunidad de aprendizaje. Documenta los problemas que surgen y cómo se resolvieron para evitar cometer los mismos fallos en el futuro.
- Mantén una actitud positiva y proactiva. Tu disposición para enfrentar los desafíos contagiará al resto del equipo y hará que el proceso sea mucho más llevadero.
Construyendo relaciones: tu red de contactos es oro puro
Mira, algo que me marcó mucho en mis prácticas fue darme cuenta de que, más allá de los diseños y los planos, este mundo se construye con personas. Las relaciones que estableces, la gente que conoces, son un tesoro que te acompañará toda tu vida profesional. Recuerdo que uno de los carpinteros de mi primera obra, un señor con años de experiencia, me enseñó un truco para tomar medidas de ángulos imposibles que me salvó la vida en varios proyectos futuros. Esa conexión, ese aprendizaje directo, no lo encuentras en ningún libro. Es fundamental ser amable, respetuoso y mostrar interés genuino por el trabajo de los demás. Desde el operario de limpieza hasta el jefe de obra, cada persona tiene un rol y un conocimiento valioso. No veas las prácticas solo como una forma de aprender la parte técnica, sino como una oportunidad de oro para empezar a tejer tu red de contactos. Un contacto hoy, puede ser tu cliente, tu socio o tu mentor mañana. Los profesionales del sector en lugares como Madrid, Barcelona o Buenos Aires suelen conocerse entre sí, y una buena recomendación puede abrirte muchas puertas. Asiste a eventos del sector si tienes oportunidad, pregunta por los nombres de los contactos clave y, sobre todo, sé recordado por tu actitud positiva y tu profesionalidad. Estas relaciones son el verdadero “capital invisible” de tu carrera.
Networking desde el primer día
- Sé proactivo: preséntate a cada miembro del equipo, pregunta por sus roles y muestra interés por su trabajo.
- Intercambia contactos (tarjetas, LinkedIn) cuando la relación lo amerite. Mantén la educación y la profesionalidad.
- No solo pienses en lo que pueden hacer por ti; busca formas de ser útil y de colaborar. El networking es una vía de doble sentido.
El valor de un buen mentor
- Identifica a personas con experiencia que te inspiren y que puedan guiarte. No temas pedir consejo o feedback.
- Un mentor no solo te enseñará habilidades técnicas, sino también cómo navegar por el mundo profesional, gestionar clientes y enfrentar desafíos éticos.
- Respeta su tiempo y valora sus consejos. La relación mentor-pupilo es una de las más enriquecedoras que puedes tener.
El cuidado de tu reputación: ¡cada detalle cuenta!
Y para cerrar, quiero hablarles de algo que, aunque a veces se subestima, es la base de todo: tu reputación. En un sector tan competitivo como el del interiorismo, tu imagen profesional es tu carta de presentación, y se construye desde el primer día, con cada acción, cada palabra y cada actitud. Recuerdo una vez que entregué un informe con algunos errores tipográficos por las prisas. Mi jefe me lo hizo ver de una manera muy constructiva, pero me quedó claro que la atención al detalle es crucial. No solo se trata de ser bueno en lo que haces, sino de ser confiable, puntual, proactivo y respetuoso. Si te comprometes a algo, cúmplelo. Si dices que vas a entregar un plano a una hora, que esté listo a esa hora. Si cometes un error, asúmelo y busca la solución. La gente valora la honestidad y la capacidad de responder por tus actos. Tu reputación se forja con pequeños gestos: llegar a tiempo a la obra, vestir adecuadamente para el entorno, mantener tus herramientas y tu espacio de trabajo ordenados, y siempre mostrar una actitud de aprendizaje. Piensa que cada persona que conoces en tus prácticas es un posible colega, cliente o referente en el futuro. Un buen nombre te abrirá puertas que ni te imaginas, mientras que una reputación empañada puede cerrarlas para siempre. Así que, cuida tu imagen, sé impecable en tu trabajo y, sobre todo, sé la persona con la que todos quieren trabajar.
Profesionalismo y ética en todo momento
- Sé puntual, tanto en tu horario de llegada como en la entrega de tareas. La puntualidad es un signo de respeto hacia el tiempo de los demás.
- Mantén la confidencialidad de la información del proyecto y de los clientes. La discreción es una cualidad muy valorada.
- Actúa con integridad y honestidad. Si no sabes algo, dilo. Si cometes un error, admítelo y aprende de él.
Proactividad y actitud de aprendizaje continuo
- No esperes a que te digan qué hacer. Si terminas una tarea, pregunta qué más puedes hacer o cómo puedes ayudar.
- Muestra curiosidad. Haz preguntas, busca información y no te conformes con lo superficial.
- Estate abierto a la crítica constructiva. El feedback es un regalo que te ayuda a crecer y a mejorar.
글을 마치며
¡Y con esto llegamos al final de nuestro recorrido, amigos! Espero de corazón que estos consejos que he recolectado a lo largo de los años les sirvan de brújula en sus propias aventuras en el diseño de interiores. Recuerden que más allá de los renders espectaculares y los conceptos geniales, este es un mundo de personas, de sudor, de ingenio y, sobre todo, de muchísima pasión. Las prácticas son solo el comienzo de un camino increíblemente gratificante, pero también lleno de desafíos que les harán crecer y convertirse en profesionales de primera. ¡Así que salgan ahí fuera, con el casco bien puesto y la mente abierta, a conquistar cada obra y cada proyecto! Estoy segura de que tienen todo para triunfar.
알아두면 쓸모 있는 정보
1. No subestimes el poder de un buen par de botas de seguridad. Tus pies te lo agradecerán al final de una larga jornada, ¡y pueden evitarte un susto importante! Invierte en calidad.
2. Lleva siempre contigo un cuaderno pequeño y un lápiz. Las notas rápidas, los bocetos improvisados y las ideas que surgen en el momento son oro puro y suelen perderse si no las apuntas.
3. Aprende los nombres de las personas en la obra. Un “Hola, Juan” o “Buenos días, María” abren puertas y construyen un ambiente de trabajo mucho más positivo y colaborativo.
4. Familiarízate con las normativas locales de construcción. Aunque te parezca aburrido, entenderlas te evitará problemas legales y te dará credibilidad frente a clientes y colegas.
5. Mantén una copia digital de todos los planos y documentos importantes en tu móvil o en la nube. Nunca sabes cuándo necesitarás consultar algo sobre la marcha y la accesibilidad es clave.
중요 사항 정리
Para cerrar y que no se les olvide lo fundamental, pongan siempre la seguridad por delante: es su integridad y la de los demás lo que está en juego. Nunca den por sentado que un plano es perfecto; verifiquen cada medida y cota en el sitio, porque la realidad del terreno siempre tiene la última palabra. Cultiven una comunicación fluida y respetuosa con todo el equipo, porque los malentendidos son el peor enemigo de cualquier proyecto y una buena palabra puede valer más que mil planos. Sumérjanse de lleno en el mundo de los materiales y los proveedores, toquen, pregunten y entiéndanlos a fondo, porque de ellos dependerá la calidad final de sus diseños. Desarrollen esa capacidad de resolver imprevistos con ingenio, porque cada desafío es una oportunidad para demostrar su valía y aprender. Y, por supuesto, construyan relaciones sólidas y cuiden su reputación profesional desde el primer día; es su mayor activo y la llave a un futuro lleno de éxitos en el apasionante mundo del diseño de interiores. ¡Vamos a diseñar el futuro!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: arece obvio, ¿verdad? Pero te confías, das por sentado una medida o una altura, y ¡zas!, el error está hecho.
R: ecuerdo una vez que estaba tan absorbida en las texturas y la iluminación que casi paso por alto que una ventana estaba ligeramente descentrada respecto al diseño original; ¡si no lo veo a tiempo, la reforma habría sido un quebradero de cabeza!
Otro despiste frecuente es subestimar la importancia de la comunicación. Creemos que “ya saben lo que tienen que hacer” y no preguntamos lo suficiente, o no confirmamos si nuestra idea se entiende igual para todos.
¡Grave error! Una buena práctica es siempre, siempre, repito, siempre preguntar y reconfirmar, aunque creas que es una tontería. Y por último, pero no menos importante, no llevar un registro adecuado de las decisiones y los cambios.
En el trajín de la obra, es fácil olvidar un detalle o una conversación importante. Ten siempre a mano tu libreta para apuntar todo: fechas, personas, acuerdos, dudas resueltas.
¡Es tu mejor aliada para evitar malentendidos y asegurar que todo avance como debe! Q2: Más allá de lo académico, ¿cómo puedo sacarle el máximo provecho a mis prácticas y convertirlas en un trampolín profesional real?
A2: ¡Esta es la clave para que tus prácticas no sean solo un “relleno” en el CV! Lo primero, y esto lo sentí en carne propia, es la actitud. Llegar con ganas de aprender, de observar, de pringarte (literalmente, a veces) es fundamental.
Mis mejores lecciones no vinieron de los libros, sino de ver cómo el maestro de obra solucionaba un imprevisto con un par de trucos, o cómo la arquitecta manejaba a los proveedores.
Así que, sé una esponja, absorbe todo. No te quedes solo con tu tarea asignada; mira qué hacen los demás, pregunta por qué se usa cierto material en vez de otro, cómo se organizan los equipos.
Una vez, me quedé después de mi hora para ver cómo se instalaba un sistema de domótica que me fascinaba, ¡y esa noche aprendí más que en semanas de teoría!
Además, construye relaciones. Habla con los obreros, con los proveedores, con los otros profesionales. Te sorprenderá la cantidad de información y oportunidades que pueden surgir de una conversación casual.
Y por último, no tengas miedo de proponer ideas, pero siempre con humildad y respeto por la experiencia de los demás. A veces, una perspectiva fresca es justo lo que se necesita, pero recuerda que aún estás en fase de aprendizaje.
Combina tu creatividad con la sabiduría del “viejo lobo de mar” de la obra, ¡y verás cómo tu profesionalismo echa raíces profundas! Q3: Con todo el movimiento en una obra, la seguridad es un punto crítico.
¿Cuáles son las precauciones básicas que sí o sí debo tomar? A3: ¡Absolutamente! La seguridad no es un juego, y en una obra hay más peligros de los que uno se imagina si no está atento.
Lo primero, y esto es innegociable, es el Equipo de Protección Individual (EPI). Casco, calzado de seguridad con puntera reforzada, y a menudo gafas de protección y guantes.
Te lo digo yo, que una vez casi me cae un trozo de escombro cerca del pie y bendije haber llevado mis botas. No es para hacer bonito, ¡es para protegerte!
Segundo, presta atención a tu entorno. Las obras están en constante cambio; lo que era seguro hace una hora, puede no serlo ahora. Mira por dónde pisas, estate atento a las señalizaciones, y nunca, bajo ninguna circunstancia, te metas en zonas que estén acordonadas o que te generen la más mínima duda.
Recuerdo haber visto a un compañero despistado casi chocar con una carretilla elevadora; ¡un segundo de distracción y la cosa pudo ser seria! Siempre comunica tu presencia y tus movimientos, especialmente en pasillos estrechos o zonas de carga y descarga.
Y un consejo extra que yo siempre aplico: si ves algo que te parece peligroso o fuera de lugar, ¡no te quedes callada! Infórmalo de inmediato a la persona responsable.
Tu seguridad y la de los demás está por encima de cualquier vergüenza. ¡Más vale prevenir que lamentar, siempre!





