¡Hola a todos mis queridos amantes del diseño! Si alguna vez han soñado con transformar espacios y dejar su huella en el mundo, seguramente se han preguntado: ¿Realmente hay futuro en la profesión de diseño de interiores?
Pues déjenme decirles, desde mi propia experiencia y lo que observo en el sector día a día, que esta carrera no solo está en auge, sino que se reinventa constantemente.
Estamos en un momento clave, donde las tendencias hacia la sostenibilidad, la integración inteligente de la tecnología en cada rincón y la creciente necesidad de crear ambientes que no solo sean bellos, sino que también cuiden nuestra salud mental y nos hagan sentir plenamente a gusto, están impulsando una demanda sin precedentes de profesionales creativos y especializados.
La verdad es que es un campo vibrante y lleno de posibilidades que simplemente no para de crecer, ofreciendo a quienes nos dedicamos a esto la emocionante oportunidad de innovar y mejorar la vida de las personas con cada proyecto.
Prepárense para descubrir conmigo por qué esta carrera es una de las apuestas más inteligentes y prometedoras para el futuro.
El imparable ascenso del diseño sostenible y biofílico

El mundo está cambiando, ¡y nuestro hogar con él! Me he dado cuenta, y seguro que ustedes también, de que la preocupación por el medio ambiente ya no es una moda pasajera, sino una necesidad imperiosa.
Como diseñadora, veo cómo cada vez más clientes llegan con una mentalidad muy clara: quieren espacios que no solo se vean bien, sino que también se sientan bien y hagan el bien al planeta.
Esto significa que como profesionales debemos empaparnos de conocimientos sobre materiales reciclados, de bajo impacto, procesos de fabricación éticos y, por supuesto, la integración de elementos naturales en el diseño.
Es una maravilla ver cómo un simple muro vegetal o la elección de maderas certificadas pueden transformar una estancia no solo estéticamente, sino también energéticamente y en la percepción de bienestar de quienes la habitan.
No es solo un trabajo, es una contribución real a un futuro mejor, y eso, amigos míos, es algo que personalmente me llena de orgullo en cada proyecto.
El diseño sostenible no es una opción, es el camino.
Materiales ecológicos: Más allá de lo “verde”
Ya no basta con decir que un material es “verde”. Ahora nuestros clientes, con toda la razón del mundo, quieren saber de dónde viene, cómo se fabricó y cuál es su ciclo de vida completo.
Aquí es donde entra nuestra experiencia para guiarles, sugiriendo desde pinturas con cero VOC hasta mobiliario hecho con plásticos recuperados del océano.
La investigación en este campo es constante, y mantenerse al día es fundamental. Recuerdo un proyecto en Valencia donde el cliente insistió en utilizar corcho reciclado para las paredes de su salón, ¡el resultado fue espectacular!
No solo por la estética y la acústica, sino por la historia que contaba el material.
La biofilia: Conectando con la naturaleza en cada rincón
Si hay algo que he notado que la gente anhela, es esa conexión con la naturaleza que a menudo perdemos en las ciudades. La biofilia en el diseño interior no es solo poner plantas; es crear un entorno que imite patrones naturales, que juegue con la luz del sol de forma inteligente y que incorpore texturas y colores que nos recuerden al exterior.
¿Han sentido alguna vez esa paz al entrar en un espacio donde la luz natural inunda cada rincón y una fuente de agua murmura suavemente? Esa es la magia de la biofilia.
Es una estrategia poderosa para mejorar el bienestar mental y físico de las personas, y una habilidad que todo diseñador moderno debe dominar.
La tecnología al servicio de la comodidad y la experiencia del usuario
Confieso que, al principio, esto de la “casa inteligente” me parecía un poco de ciencia ficción, pero con el tiempo he visto cómo la tecnología se ha vuelto una herramienta indispensable en el diseño.
No hablamos solo de encender las luces con la voz; hablamos de sistemas integrados que regulan la temperatura de forma eficiente, que se adaptan a nuestros hábitos diarios, que nos permiten controlar la seguridad desde cualquier lugar y que, incluso, personalizan la atmósfera con música o aromas.
Como profesionales, nuestro rol es el de integrar estas soluciones de manera invisible y elegante, sin que el espacio parezca una sala de servidores. La clave está en la funcionalidad intuitiva, en que la tecnología simplifique la vida, no que la complique.
Personalmente, me encanta sorprender a mis clientes con detalles tecnológicos que no sabían que necesitaban, ¡ver sus caras de asombro es impagable! La casa del futuro ya está aquí, y nosotros somos los arquitectos de su experiencia.
Hogares inteligentes: Diseñando para la interacción intuitiva
Cuando hablo de hogares inteligentes, no me refiero a gadgets dispersos por la casa, sino a un ecosistema perfectamente integrado. Nuestros clientes buscan la comodidad de controlar la iluminación, la climatización o los sistemas de entretenimiento desde una sola interfaz, ya sea una app o un asistente de voz.
He tenido experiencias fascinantes, como diseñar un apartamento en Madrid donde las cortinas se abrían automáticamente con la primera luz del sol y el café empezaba a hacerse solo.
La habilidad de un diseñador de interiores hoy en día incluye saber cómo cablear estos sueños a la realidad, pensando en la estética, pero también en la funcionalidad y la facilidad de uso.
Realidad virtual y aumentada: Visualizando el futuro hoy
Una de las herramientas que más ha revolucionado mi trabajo es la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA). ¡Es una maravilla! Antes, los clientes tenían que imaginar el resultado final a partir de planos y renders 2D, a veces un ejercicio complicado.
Ahora, con unas gafas de RV, pueden pasear por su futuro hogar, ver los materiales en 3D, cambiar el color de una pared o mover un mueble antes de que la obra empiece.
Esto no solo ahorra tiempo y costes por cambios inesperados, sino que también mejora exponencialmente la comunicación y la satisfacción del cliente. Es como tener una máquina del tiempo para el diseño, y como profesional, me permite pulir cada detalle con una precisión que antes era impensable.
Más allá de lo estético: Creando espacios que sanan y nutren el alma
Si algo me ha enseñado mi carrera, es que un buen diseño no solo es bonito; es aquel que mejora la calidad de vida de las personas. En estos últimos años, la importancia de la salud mental y el bienestar emocional ha cobrado una relevancia sin precedentes, y nuestros espacios son un reflejo directo de ello.
He visto cómo la elección de colores, la disposición del mobiliario, la calidad de la iluminación y la insonorización pueden transformar por completo el estado de ánimo de una persona.
Mi enfoque se ha volcado cada vez más en crear refugios personales, oficinas que fomenten la concentración y la creatividad, o espacios comerciales que inviten a la calma y la conexión.
Ya no diseñamos solo para los ojos, sino para los cinco sentidos y, sobre todo, para el alma. Sentir que mi trabajo contribuye a que alguien se sienta más feliz, más tranquilo o más productivo, es la mayor recompensa.
Diseño inclusivo y accesible: Espacios para todos
Un aspecto fundamental que a veces se pasa por alto es la necesidad de diseñar espacios que sean accesibles y funcionales para todas las personas, independientemente de sus capacidades físicas.
Un buen diseño no discrimina. Esto significa pensar en rampas discretas, baños adaptados, señalización clara y fácil de entender, y mobiliario ergonómico.
Es un área que me apasiona porque el diseño tiene el poder de integrar y empoderar. Recuerdo un proyecto para una persona con movilidad reducida donde el objetivo no era solo cumplir normativas, sino crear un hogar donde cada elemento estaba pensado para su comodidad y autonomía, sin sacrificar la belleza.
¡La gratitud de ese cliente fue inmensa!
Impacto psicológico del color y la iluminación
¿Sabían que los colores tienen un impacto profundo en nuestro estado de ánimo y energía? ¡Es fascinante! No es lo mismo un espacio con tonos fríos que con tonos cálidos, y la iluminación artificial puede hacer que un ambiente sea acogedor o completamente hostil.
Como diseñadores, somos un poco psicólogos del espacio. Saber cómo jugar con la paleta de colores para inducir calma en un dormitorio, o energía en una zona de trabajo, es una habilidad crucial.
Y la iluminación, ¡ah, la iluminación! Desde la temperatura de color hasta la intensidad y la dirección de la luz, todo influye. Personalmente, me encanta diseñar con capas de luz para crear diferentes ambientes y sensaciones a lo largo del día.
Especialización: La clave para destacar en un mercado en constante evolución
Si hay algo que he aprendido en mi trayectoria, es que intentar ser “el diseñador de todo” es una receta para el agotamiento y la mediocridad. El campo del diseño de interiores se ha vuelto tan vasto y complejo que la especialización es, a mi parecer, el camino más inteligente para construir una carrera sólida y rentable.
Ya no basta con saber de estética; ahora necesitamos expertise en áreas muy concretas. Puedes ser el experto en diseño de oficinas colaborativas, el gurú de los espacios sanitarios con enfoque en bienestar, el mago de la restauración de edificios históricos, o el genio de los hogares inteligentes.
La clave está en encontrar esa chispa que te apasiona y sumergirte de lleno en ella, convirtiéndote en una referencia. Mis proyectos más exitosos han sido aquellos donde mis clientes buscaban exactamente mi especialidad, sabiendo que les ofrecía un conocimiento profundo y soluciones innovadoras.
Mercados nicho: Oportunidades donde menos te lo esperas
Explorar los mercados nicho ha sido una revelación para mí. Pensemos en el diseño de interiores para residencias de la tercera edad, donde la ergonomía y la seguridad son tan importantes como la estética; o en el diseño de tiendas pop-up, que exigen creatividad y flexibilidad máximas en tiempos récord.
También está el diseño de hoteles boutique, spas o incluso espacios de coworking temáticos. Identificar estas áreas menos exploradas y desarrollar una verdadera pericia en ellas puede abrirte puertas increíbles.
Recuerdo haber trabajado en un proyecto para una clínica dental pediátrica en Sevilla, donde el objetivo era crear un ambiente que eliminara el miedo en los niños.
Fue un desafío maravilloso y el resultado, un éxito rotundo.
Certificaciones y formación continua: La inversión en tu futuro
El mundo del diseño no para, y nosotros tampoco deberíamos. La formación continua es absolutamente vital para mantenernos a la vanguardia. Ya sean cursos especializados en diseño sostenible (como las certificaciones LEED o BREEAM), talleres sobre nuevas tecnologías de domótica, o incluso másteres en áreas como la gestión de proyectos de diseño, cada conocimiento que adquirimos nos hace más valiosos.
Personalmente, siempre estoy buscando seminarios y conferencias, no solo para aprender de los expertos, sino para conectar con colegas y mantener mi mente abierta a nuevas ideas.
Es una inversión de tiempo y dinero, sí, pero el retorno se ve en cada proyecto exitoso y en la confianza que inspiramos en nuestros clientes.
Desafíos y oportunidades: Navegando el futuro del diseño de interiores

No nos engañemos, ninguna profesión está exenta de desafíos, y el diseño de interiores no es la excepción. La competencia es feroz, las expectativas de los clientes son cada vez más altas y debemos mantenernos al día con un torbellino de nuevas tendencias, materiales y tecnologías.
Pero, ¿saben qué? Es precisamente en estos desafíos donde residen las mayores oportunidades. Cada obstáculo es una invitación a innovar, a pensar fuera de la caja y a demostrar nuestro valor único.
Quienes se adapten rápidamente a las nuevas demandas del mercado, quienes abracen la tecnología y quienes pongan la sostenibilidad y el bienestar en el centro de su trabajo, serán los que no solo sobrevivan, sino que prosperen en esta emocionante era del diseño.
Yo lo veo como una carrera de fondo, pero con metas increíblemente gratificantes.
| Tendencia | Descripción | Impacto en el diseño de interiores |
|---|---|---|
| Sostenibilidad y Circularidad | Uso de materiales reciclados, procesos de bajo impacto ambiental y diseño para la longevidad y reutilización. | Mayor demanda de certificaciones ecológicas, diseño de interiores adaptable y elección de proveedores éticos. |
| Integración Tecnológica (Smart Homes) | Automatización de sistemas de iluminación, climatización, seguridad y entretenimiento para una experiencia de usuario optimizada. | Necesidad de conocimientos en domótica, diseño que integre tecnología de forma invisible y funcional. |
| Bienestar y Biofilia | Creación de espacios que promuevan la salud física y mental, con elementos naturales, luz adecuada y confort acústico. | Diseño centrado en el usuario, uso de elementos naturales, preocupación por la calidad del aire y la iluminación circadiana. |
| Personalización y Exclusividad | Demanda de diseños únicos y a medida que reflejen la personalidad y necesidades específicas del cliente. | Uso de mobiliario y obras de arte personalizadas, diseño de piezas únicas y colaboración con artesanos locales. |
| Flexibilidad y Multifuncionalidad | Diseño de espacios adaptables que puedan servir para múltiples propósitos, reflejando estilos de vida cambiantes (teletrabajo, etc.). | Mobiliario modular, soluciones de almacenamiento inteligentes y diseño de zonas que permitan diferentes actividades. |
La economía digital y el marketing personal
Hoy en día, no solo somos diseñadores; también somos, en cierto modo, ‘creadores de contenido’ y ‘marketeros’. La presencia online es crucial. Mantener un blog actualizado, compartir nuestros proyectos en redes sociales (Instagram, Pinterest) y tener un portafolio web impecable no es una opción, es una obligación.
Es la forma de mostrar nuestro trabajo, nuestra personalidad y nuestra visión. He comprobado que mis clientes a menudo me descubren primero online, y la impresión que se llevan de mi marca personal es tan importante como la calidad de mi portafolio.
Es un trabajo constante, sí, pero que nos permite conectar con muchísimas personas y atraer los proyectos que realmente nos ilusionan.
La colaboración interdisciplinar: Un valor añadido
El diseño de interiores rara vez es un trabajo solitario. Cada vez más, nos encontramos colaborando con arquitectos, paisajistas, ingenieros, artistas, y hasta expertos en marketing digital.
Esta sinergia de talentos no solo enriquece el proyecto final, sino que también amplía nuestras propias perspectivas y conocimientos. He tenido la oportunidad de trabajar con artesanos increíbles, que han traído a la vida piezas únicas para mis diseños, o con ingenieros de sonido para mejorar la acústica de un espacio.
Estas colaboraciones son un testimonio del valor que cada especialista aporta, y nos permiten ofrecer soluciones mucho más completas y sofisticadas a nuestros clientes.
Tu camino hacia el éxito: Formación y certificación profesional
Si estás pensando en adentrarte en el apasionante mundo del diseño de interiores, o si ya eres parte de él y quieres llevar tu carrera al siguiente nivel, la formación es tu mejor aliada.
Como he mencionado, este sector está en constante evolución, y lo que aprendimos hace unos años quizás ya no sea la vanguardia. Para mí, la clave ha sido siempre la curiosidad y las ganas de aprender.
No es solo cuestión de tener un título universitario, que por supuesto es importante; es también la sed de conocimiento que te impulsa a hacer cursos especializados, a asistir a congresos y a leer todo lo que cae en tus manos sobre las últimas tendencias.
La certificación no solo valida tus habilidades, sino que también inspira confianza en tus clientes, mostrando que te tomas tu profesión muy en serio.
Educación formal y práctica profesional: El equilibrio perfecto
La base de todo buen diseñador de interiores es una sólida educación formal. Ya sea a través de una carrera universitaria, un ciclo formativo superior o una escuela especializada en diseño, adquirir los fundamentos teóricos y técnicos es indispensable.
Pero no nos quedemos solo en los libros. ¡La práctica es donde realmente se aprende! Yo siempre recomiendo buscar prácticas, incluso mientras se estudia, o colaborar en proyectos pequeños al principio.
Es en el “campo de batalla” donde uno se enfrenta a los desafíos reales, donde aprende a gestionar proveedores, a tratar con clientes y a solucionar imprevistos.
Recuerdo mis primeras prácticas en un estudio pequeño en Barcelona; cada día era una lección invaluable.
Asociaciones profesionales y networking: Conectando con la comunidad
Formar parte de una asociación profesional no es solo una forma de obtener credibilidad; es una puerta abierta a un mundo de oportunidades. Estas organizaciones ofrecen recursos educativos, oportunidades de networking, y a menudo tienen un código de ética que refuerza la confianza en la profesión.
Conectar con otros diseñadores, arquitectos y profesionales del sector es fundamental. ¡Nunca sabes dónde puede surgir la próxima gran colaboración o el consejo que cambiará tu carrera!
A través de estas redes, he encontrado mentores increíbles y amigos que me han apoyado en mi camino. El networking no es solo una estrategia, es construir una comunidad que te apoya y te impulsa.
El impacto del diseño en la vida cotidiana y el retorno de inversión
Lo que más me entusiasma de mi profesión es la capacidad de generar un impacto real y tangible en la vida de las personas. No estamos simplemente decorando; estamos creando ambientes que influyen en cómo vivimos, cómo trabajamos, cómo nos relajamos y cómo interactuamos con el mundo.
Un buen diseño puede reducir el estrés, mejorar la productividad, fomentar la creatividad y fortalecer los lazos familiares. He visto cómo un espacio bien diseñado puede transformar la dinámica de una oficina o convertir una casa en un verdadero hogar.
Y desde una perspectiva más pragmática, el diseño de interiores es una inversión inteligente. Un proyecto bien ejecutado no solo mejora la calidad de vida, sino que también puede aumentar significativamente el valor de una propiedad, ofreciendo un retorno de inversión muy claro.
Es una profesión que combina la creatividad con la estrategia, la pasión con el propósito.
Mejorando la calidad de vida y el bienestar
Este es el corazón de mi trabajo. Cuando un cliente me dice que ahora ama pasar tiempo en su salón, que sus hijos estudian mejor en su nuevo cuarto o que se siente más relajado en su dormitorio, sé que he hecho mi trabajo bien.
El diseño tiene ese poder silencioso, pero inmenso, de influir en nuestro estado de ánimo y en nuestra rutina diaria. Se trata de entender las necesidades emocionales y funcionales de las personas para crear entornos que las nutran y las inspiren.
Cada decisión, desde la textura de una alfombra hasta la posición de una lámpara, contribuye a esa experiencia global.
Valor añadido y retorno económico de una inversión en diseño
A menudo, la gente piensa que contratar a un diseñador de interiores es un lujo. Pero déjenme decirles, desde mi experiencia, que es una inversión muy inteligente.
Un profesional no solo aporta ideas creativas, sino que también gestiona el presupuesto, evita errores costosos, coordina a los proveedores y, en última instancia, entrega un espacio que cumple y supera las expectativas.
Un diseño funcional y estético puede revalorizar una propiedad de forma significativa, ya sea para una venta, un alquiler o simplemente para el disfrute personal.
He visto propiedades con un diseño estratégico venderse mucho más rápido y por un precio superior en el competitivo mercado inmobiliario español. Es un ganar-ganar en toda regla.
¡El futuro nos espera con los brazos abiertos!
Amigos, después de este recorrido por el fascinante mundo del diseño de interiores, mi corazón de diseñadora vibra con la emoción de lo que está por venir. Hemos visto que esta profesión no es solo una cuestión de estética, sino una potente herramienta para mejorar vidas, cuidar nuestro planeta y adaptarnos a un mundo en constante movimiento. La verdad es que, cada proyecto es una oportunidad para aprender, para innovar y para dejar una huella positiva. Si sientes esa misma pasión, no dudes en sumergirte de lleno, porque el camino es desafiante, sí, pero increíblemente gratificante y lleno de posibilidades.
¡Claro que sí! Aquí te dejo algunos “trucos” que he ido aprendiendo con el tiempo y que me parecen vitales para el éxito en nuestro mundo del diseño:
1. Mantente siempre al día, ¡la formación continua es tu mejor amiga! El mundo del diseño, especialmente en España, avanza a pasos agigantados con nuevas tendencias y tecnologías, como el auge de los materiales sostenibles y la domótica. Asistir a ferias, workshops y cursos especializados te mantendrá en la vanguardia.
2. No le temas a la especialización. Querer abarcarlo todo puede diluir tu talento. Encuentra ese nicho que te apasiona, ya sea diseño de oficinas, viviendas saludables o restauración de espacios históricos, y conviértete en la referencia de ese sector.
3. Construye una marca personal sólida. En la era digital, tu presencia online lo es todo. Un portafolio impecable, un blog con contenido de valor y una actividad constante en redes sociales como Instagram, son clave para atraer a esos clientes que conectan con tu visión.
4. ¡Haz networking sin parar! Conectar con colegas, arquitectos, proveedores y otros profesionales del sector es fundamental. Nunca sabes dónde encontrarás tu próximo colaborador, mentor o incluso un proyecto de ensueño.
5. Aprende a vender el “valor” de tu diseño, no solo las “horas”. Un buen diseño es una inversión que mejora la calidad de vida y revaloriza un espacio. Comunica claramente el retorno que tus clientes obtendrán al confiar en tu visión y experiencia.
Resumen de lo más importante que no podemos olvidar:
En el corazón de esta increíble profesión, recordamos que el diseño de interiores va mucho más allá de la estética. Se trata de crear espacios que promuevan el bienestar, que sean respetuosos con el medio ambiente y que integren la tecnología de forma inteligente y discreta. La clave del éxito reside en nuestra capacidad para adaptarnos, especializarnos y conectar auténticamente con las necesidades de quienes habitan o utilizan los espacios que creamos. El futuro es de los diseñadores que, con pasión y conocimiento, transformen cada lugar en un verdadero reflejo de la vida que queremos vivir.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ¿Realmente hay una demanda creciente y un futuro sólido para la profesión de diseño de interiores hoy en día?
R: ¡Absolutamente! Si hay algo que he notado con mis propios ojos, es que la demanda por diseñadores de interiores no solo está creciendo, ¡está explotando!
La gente ha comprendido que nuestros espacios son mucho más que cuatro paredes; son extensiones de nuestra alma, afectando nuestro ánimo, nuestra productividad y hasta nuestra salud.
Piensen en ello: después de pasar tanto tiempo en casa, ¿no hemos valorado más un ambiente que nos haga sentir bien, cómodos y funcionales? Esto ha impulsado una necesidad inmensa por entornos que no solo sean preciosos, sino también inteligentes y saludables.
No es solo en hogares; las oficinas buscan diseños que inspiren la creatividad, los negocios quieren experiencias únicas para sus clientes, y hasta los espacios públicos se están rediseñando para ser más amigables y sostenibles.
La verdad es que estamos viviendo una época dorada donde nuestra experiencia es más buscada que nunca. ¡Es un momento emocionante para ser diseñador!
P: Con tantas tendencias y cambios en el mundo, ¿qué habilidades o especializaciones crees que son las más valiosas para destacar en el diseño de interiores?
R: ¡Ay, qué pregunta tan pertinente! Si me lo preguntan a mí, y después de muchos años en este fascinante camino, les diría que las habilidades que realmente marcan la diferencia van mucho más allá de simplemente tener buen gusto.
Claro, un ojo estético impecable es nuestro sello, ¡es parte de nuestro arte! Pero lo que verdaderamente te eleva y te hace brillar es tu capacidad de ser un visionario y un solucionador de problemas con mucha empatía.
Hablo de entender la sostenibilidad a fondo, de integrar materiales que respeten el planeta y sean eficientes energéticamente. ¡Esto ya no es una opción, es una responsabilidad!
También es crucial abrazar la tecnología: desde software 3D que permite a los clientes caminar virtualmente por su futuro espacio, hasta integrar sistemas de iluminación inteligentes o soluciones de automatización.
Pero si hay algo que considero indispensable es la empatía. Sí, esa cualidad humana de saber escuchar, de entender los sueños y hasta los miedos de nuestros clientes para transformar sus ideas en un hogar, una oficina o un espacio que los haga sentir plenamente ellos mismos.
Y para especializarse, ¡el cielo es el límite! El diseño biofílico, los espacios de bienestar o la consultoría de color están en pleno auge. ¡Mi mejor consejo es: nunca dejen de aprender!
P: Para quienes estamos pensando en iniciar o queremos reinventarnos en la profesión de diseño de interiores, ¿qué consejos nos darías para asegurar el éxito a largo plazo?
R: ¡Esta es la pregunta del millón y me encanta responderla! Para los que están a punto de lanzarse, mi consejo de oro es: ¡láncense con todo! No se queden solo con los libros.
Busquen pasantías, ofrezcan ayuda en proyectos pequeños, ¡incluso rediseñen el rincón de un amigo o familiar! Lo importante es construir un portafolio que hable de quiénes son y qué tienen para ofrecer.
Las redes sociales son sus mejores aliadas; muestren el proceso, compartan sus ideas y su pasión. ¡Conecten con otros profesionales, la comunidad es clave!
Y para quienes ya tienen experiencia pero sienten que necesitan un empujón, ¡la reinvención es la palabra mágica! El mundo no se detiene, y nosotros tampoco podemos.
Yo misma estoy siempre en la búsqueda de cursos, seminarios, y exposiciones que me mantengan al día con las últimas tendencias e innovaciones. Consideren especializarse en un nicho que realmente les apasione, como les decía antes: diseño para personas mayores, espacios de trabajo híbridos o incluso diseño sensorial.
Mi experiencia me ha enseñado que la gente valora la autenticidad y el conocimiento profundo. Inviertan en ustedes, en su marca personal, y lo más importante: nunca, jamás, pierdan esa chispa creativa que los trajo hasta aquí.
¡Esa pasión se siente, se contagia y les abrirá todas las puertas!





